Tomar decisiones, una cuestión de memoria

{“main-title”:{“component”:”hc_title”,”id”:”main-title”,”subtitle”:”En el ámbito personal, empresarial, educativo y aún en políticas públicas, la memoria de las experiencias vividas influirá directamente en las decisiones futuras. Estos descubrimientos parecen ser muy útiles para definir servicios, programas, fidelizar, promover salud y mucho más.”,”title_content”:{“component”:”hc_title_image”,”id”:”title-image”,”image”:”https://hcc.com.uy/wp-content/uploads/2018/04/1804-1024×682.jpg|1333|2000|999956259″,”full_screen”:false,”full_screen_height”:””,”parallax”:true,”bleed”:””,”ken_burn”:””,”overlay”:”transparent-dark”,”breadcrumbs”:false,”white”:true},”title”:”Tomar decisiones, una cuestión de memoria”},”section_5ZtkF”:{“component”:”hc_section”,”id”:”section_5ZtkF”,”section_width”:””,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”vertical_row”:””,”box_middle”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”section_content”:[{“component”:”hc_column”,”id”:”column_vtfQF”,”column_width”:”col-md-12″,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”main_content”:[{“component”:”hc_wp_editor”,”id”:”Xhugf”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”editor_content”:”Durante años ha habido confusión en torno al concepto de felicidad y su medición, según el premio Nobel de Economía, Daniel Kahneman. Para las personas en general también resulta confusa la definición y consenso, debido a la complejidad y arbitrariedad de un concepto vinculado a experiencias y memorias. Estudiosos e investigadores como ser Gallup, hacen uso de su descubrimiento sobre la existencia de dos Yoes. Un “Yo que experimenta” y un “Yo que recuerda”, siendo el segundo determinante y hasta tirano, en la toma de decisiones.\n\nEl “Yo que recuerda” es el que almacena las memorias del “Yo que experimenta” en el presente. Afirma Kahneman que “nuestra memoria nos cuenta historias, es decir, lo que conservamos de nuestras experiencias vividas, es una historia”. Como toda narración tiene cambios, acontecimientos relevantes y un final determinante.\n\nSabemos que la memoria parte de la información que aportan nuestros sistemas sensoriales y nuestra percepción. Que está influenciada por nuestros propios sesgos perceptivos, constituidos por nuestras experiencias, cultura, características propias, entre otros.\n\nSon los eventos significativos, de mayor carga emocional, los que dejarán una huella más sólida en nuestro cerebro y en nuestras memorias. Sabemos que esos mismos sesgos perceptivos nos permiten captar cierta información y no otra, así como atender a cierta información descartando el resto. Tampoco es novedad que nuestra memoria consciente pierde después de 48 horas el 80% de lo vivido en cada suceso.\n\nEn sus experimentos Kahneman descubre que además de la carga emocional, el final de cualquier suceso es determinante. Influirá tanto en la evaluación que haremos del mismo, como en las decisiones que tomemos a futuro. Para ilustrar dicho hallazgo, refiere dos ejemplos en su TEDx “The riddle of memory vs experiences”: uno trata de una persona que luego de haber escuchado por 20 minutos una sinfonía que calificaba como gloriosa, decide que la experiencia estaba pérdida. ¿Sabes por qué la considera echada a perder? Por un chirrido que aparece al final de la misma, el cual es calificado por él como horrible. No es la experiencia en sí lo que está perdido, es la memoria de la experiencia. ¿Será importante ocuparnos de los finales de las experiencias que les damos a nuestros hijos, clientes, alumnos…? ¿Será importante asegurar la emoción en aquellos eventos que nos interesa que sean recordados? Kahneman afirma que así es y recomienda: “Prestar especial atención a los puntos más emotivos y a los momentos finales de una experiencia. Diseñar las condiciones para facilitar un final positivo es una forma de crear valor percibido”.\n\nEl otro ejemplo trata sobre dos pacientes que participaron de un estudio médico que, es clasificado como doloroso. A ambas personas se le administró el procedimiento sin anestesia y se le solicitó que refirieran su dolor durante el mismo. Uno de ellos tuvo menos dolor, el examen duró menos tiempo pero sobre el final tuvo un pico de dolor. El otro, tuvo mayores picos de dolor, el examen duró casi el doble, pero al final no sintió dolor. Te invito a imaginar que eras vos el participante de estos dos estudios y que fue realizado por dos médicos diferentes. Pasado un tiempo, tu médico te indica nuevamente dicho examen, ¿a qué proveedor irías? Imagino que estarás pensando que irías al que atendió al primer paciente, el que tuvo menos dolor con un examen más corto. Resulta que no es tan lineal la conclusión. Cuando al finalizar cada uno de los estudios, le solicitaron a los pacientes que refirieran cuánto dolor pensaban habían tenido, el primero manifestó haber tenido mayor dolor que el segundo, es decir una peor experiencia. ¿Tiene sentido que la persona elija entonces el procedimiento que le dolió más y duró más? Sea como sea, así funciona nuestro mecanismo para la toma de decisiones, en función de la evaluación de nuestra experiencia, almacenada en nuestra memoria.\n\nEsta información no solo la podemos utilizar para asegurarle a otros, y aún a uno mismo, buenos finales, también para considerar qué sucedió antes de cualquier experiencia que catalogamos como mala. Imagino que nuestra evaluación podría cambiar y de alguna manera contemplar más aspectos en forma consciente.\n\nEn cada ocasión Pedro calificaba una etapa de su vida como muy mala. Lo cierto es que sobre el final de esa etapa hubo dificultades importantes, pero lo anterior no solo había sido bueno sino genial, así como la grandiosa sinfonía de la persona de la historia de Kahneman. Quizá es interesante tener este mecanismo en cuenta para transformar cada memoria significativa, que por evaluarla mala, nos resta en la vida.\n\nDos recursos pueden ser poderosos: uno es considerar qué sucedió antes del final de la experiencia y otro es recurrir a otras personas que participaron de la misma.\n\nTendremos nueva información y perspectivas. Quizá te preguntes ¿para qué? Para poder contarnos un cuento más funcional y saludable, para ampliar la consciencia y elegir con menos sesgos y mayor libertad. No propongo negar lo que no funcionó sino integrar la información que olvidamos. Resignificar eventos significativos que consideramos malos, nos fortalecerá en el presente y para el futuro. Nos generará nuevos aprendizajes y muchísimo insight. Así como podemos hacerlo con uno mismo, también como padres, docentes, líderes…\n\n¡Hay más! Se trata de las implicancias del “Yo que recuerda” y del “Yo que experimenta” en la felicidad. Es un concepto amplio, complejo y subjetivo que no es tan sencillo de medir. ¿Qué tan feliz es una persona? Tendrá que medirse a través de los dos Yoes, ya que aportan información diferente y complementaria. El “Yo que experimenta” referirá sobre bienestar que le reporta una experiencia en el momento presente, mientras que el “Yo que recuerda” -el evaluador-, referirá sobre qué tan satisfecha está la persona con su vida. Cuántos más recuerdos emotivos con finales positivos construyan nuestras memorias, más satisfecha estará la persona en cualquier ámbito, situación, y en su vida.”},{“component”:”hc_space”,”id”:”5ZtkF”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_separator”,”id”:”NK5xA”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”style”:””},{“component”:”hc_space”,”id”:”vuvyQ”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_social_share_buttons”,”id”:”zZT7O”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”type”:”circle_tt”,”position”:”left”,”link_type”:”share”,”text”:”COMPARTIR”,”social_colors”:false,”fb”:true,”fb_link”:””,”tw”:true,”tw_link”:””,”g+”:true,”g+_link”:””,”li”:true,”li_link”:””},{“component”:”hc_space”,”id”:”MRz5Q”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_button”,”id”:”Nqdwb”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”icon”:””,”style”:”circle”,”size”:””,”position”:”left”,”animation”:false,”text”:”Artículo en El Observador”,”link_type”:”classic”,”lightbox_animation”:””,”caption”:””,”inner_caption”:false,”new_window”:false,”link”:”https://www.elobservador.com.uy/nota/tomar-decisiones-una-cuestion-de-memoria-20211175058″,”link_content”:[],”lightbox_size”:””,”scrollbox”:false}]}],”section_settings”:””},”section_tlo79″:{“component”:”hc_section”,”id”:”section_tlo79″,”section_width”:””,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”vertical_row”:””,”box_middle”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”section_content”:[{“component”:”hc_column”,”id”:”column_PKma6″,”column_width”:”col-md-12″,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”main_content”:[{“component”:”hc_title_tag”,”id”:”v3PN5″,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”text”:”Más entradas del blog”,”tag”:”h2″},{“component”:”hc_space”,”id”:”ZmtSn”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_pt_masonry_list”,”id”:”4XrbG”,”css_classes”:”col-center text-center middle-content “,”custom_css_classes”:”comienzos”,”custom_css_styles”:””,”post_type_slug”:”post”,”post_type_category”:”blog”,”column”:”col-md-4″,”row”:””,”margins”:””,”pagination_type”:”pagination_wp”,”pag_items”:””,”pag_lm_animation”:”fade-in”,”button_size”:”pagination”,”menu”:true,”menu_position”:”nav-center”,”menu_style”:”ms-rounded”,”auto_masonry”:false,”box”:”top_icon_image”,”boxed”:false,”boxed_inverse”:false,”button_text”:”+ info”,”button_style”:”square-border”,”button_dimensions”:””,”button_animation”:false,”hidden_content”:false,”extra_1″:true,”extra_2″:true,”content”:””,”title_length”:””,”excerpt_length”:””,”title_size”:””,”box_animation”:””,”custom_css”:”proximos”,”pag_scroll_top”:false,”pag_centered”:true,”pag_button_prev”:”Anterior”,”pag_button_next”:”Siguientes”,”lm_lazy”:false,”lm_button_text”:”Load more”,”data_options_pagination”:””}]}],”section_settings”:””},”scripts”:{“parallax”:”parallax.min.js”,”toolstip”:”bootstrap/js/bootstrap.popover.min.js”,”masonry”:”isotope.min.js”},”css”:{“content_box”:”css/content-box.css”},”css_page”:””,”template_setting”:{“settings”:{“id”:”settings”}},”template_setting_top”:{},”page_setting”:{“settings”:[“lock-mode-off”]},”post_type_setting”:{“settings”:{“image”:”https://hccacademy.cl/wp-content/uploads/2021/01/Captura-de-Pantalla-2021-01-20-a-las-12.17.11-1024×673.jpg|858|1306|999957796″,”excerpt”:””,”extra_1″:””,”extra_2″:””,”icon”:{“icon”:””,”icon_style”:””,”icon_image”:””}}}}

Primeras horas de un nuevo hito

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\n\n¿Acaso alguna vez antes, todos juntos nos unimos con un mismo n? No lo recuerdo, ¿vos? Cuidar la salud fue este n durante el 2020 y sigue siendo lo primero. En el nuevo año tendremos que capitalizar lo aprendido durante el 2020. ¡Un año de aprendizajes!\n\n¿Qué aprendimos?\n\n- Qué la cooperación es fundamental.\n\n- A re-valorar y valorar lo que verdaderamente importa.\n\n- Que los seres humanos estamos diseñados para el cambio y que aún fugaz, logramos adaptarnos.\n\n- Que todo en la vida es una oportunidad si lo miramos desde el vaso lleno y que si tendemos a ver el vaso vacío, tenemos la posibilidad de cambiar esa mirada.\n\n- Que lo más importante es cuidarnos y cuidar a los demás.\n\n- Que todo empieza por uno mismo y es necesario mirarnos adentro y ser agradecidos.\n\n- Que estamos diseñados para transformar.\n\n- Que la flexibilidad es necesaria.\n\n- Que podemos tolerar la incertidumbre.\n\n- Que necesitamos ser más tolerantes.\n\n- Que todos somos líderes si queremos.\n\n- Que el equipo es verdaderamente más que cada parte y que solo en equipo logramos el éxito.\n\n- Que el estilo de gestión que este mundo necesita es: transparente, calmo, focalizado.\n\n- Que la empatía, la solidaridad y la resiliencia son antídotos benefactores y que es importante alimentarlos diariamente.\n\n- Que el propósito lo cambia todo y nos orienta en la definición de nuestra misión. – Que la cultura la hacemos y la transformamos nosotros.\n\nImagino estás pensando en varios aprendizajes. Este punteo es un registro de aquellos se repitieron entre personas que respondieron a una encuesta que apliqué.\n\nEs un año doloroso para muchos y muy difícil para otros tantos. Así y todo, una gran mayoría también refiere cerrar un buen año a nivel personal, familiar, empresarial y laboral.\n\n¿Qué denominador común encontré en estas personas?\n

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\n\nSon optimistas, miran el vaso lleno, se hacen cargo y se orientan en valores. Miran cada situación en la vida como una oportunidad de crecimiento y toman acción. Y si bien queda evidente que somos frágiles ante la naturaleza y también ante la mano del hombre que interviene en ella, constatamos que somos inmensamente poderosos cuando estamos alineados con nuestro ser, nuestro propósito, misión y valores. Quienes desde la profunda humildad sabemos que somos en función del otro, sin el cual no existiríamos.\n\nY este año tan veloz como intenso, donde hicimos cosas que no hacíamos, aprendimos por sobre todo y resignificamos, nos abre una gran puerta a un cambio cultural. Esa cultura que es construida por cada uno de nosotros.\n\nMe asombra en ocasiones como hablamos de diversas cosas poniéndonos afuera, como si no fueramos parte, y esa cosa tuviera una identidad y vida propia. Así como pasa con el concepto de empresa también con el de cultura.\n\n¿Qué es cultura?\n\nEs el conjunto de conocimientos, ideas, tradiciones y costumbres que caracterizan a un pueblo, a una clase social, a una época, etc.\n\n¡Vaya sí en el 2020 adquirimos nuevos conocimientos, ideas, tradiciones y costumbres! Ya vimos que mucho más… Estamos siendo protagonistas de un cambio cultural. Y vos como yo, cada uno de nosotros somos responsables no solo del 2021 sino de ese cambio que tendrá la humanidad.\n\n¿Cuál? El que juntos decidamos.\n\nOjalá lo hagamos mirando al futuro en forma positiva, valorando cada oportunidad, con alegría y agradecimiento, definiendo constantemente lo importante, viviendo el momento presente con la mirada de alguien o algo más grande y caminando paso a paso, con el control de uno mismo, creando la realidad que queremos y profesamos.\n\n

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Hoy por mí, mañana por vos

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\n\nHace unos días, comenzando una reunión, vi llorar y sentí el dolor. El dolor de la pérdida registrado en su cara porque en cuestión de horas y sin poder despedirse, a su persona querida la tomó el covid. Dicen que no somos irremplazables pero vaya si lo somos para nuestros seres queridos. Y este covid es implacable y avanza sin tregua cuando lo permitimos.\n\nMe desconcierta como de alguna manera estamos esperando que nos digan qué hacer. Si nos reunimos en Navidad y n de año con 10 , 20 o 30 personas. Si podemos hacer juntadas, estas o si nos quedamos en casa. Llegar al punto en que el gobierno se plantee multar por el no uso del tapabocas es vergonzoso o por la organización de eventos no autorizados es patético.\n

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\n\n¿Por qué ponemos afuera lo que es de adentro? ¿Esperamos que hable el presidente para tomar acciones? Vaya si sabemos lo que es importante para evitar la propagación de este bicho incansable.\n\nEl miércoles el presidente nuevamente habló de solidaridad. Es cierto que nos reconocemos en ella y la consideramos una distinción de los uruguayos. Agradezco ese mensaje que sigue apelando al corazón y a la responsabilidad de cada uno.\n\nHace ya unos cuantos días en la puerta de casa y con tapabocas dos médicos se notaban más que preocupados. Con quien sea que hablemos del ámbito de la salud, constatamos que están cansados y que el panorama empeora día a día. Y ellos, que están al frente y expuestos para cumplir con su misión de ayudar y cuidar a cada persona que lo necesita, también tienen que ser cuidados.\n\nAlguna vez me asombró escuchar en el interior de nuestro país repetidamente la frase “hoy por mí, mañana por vos”.\n\nLa gente daba una mano porque algún día podría necesitar la de esa persona a quien ayudaba. En su momento y educación jesuita mediante, me pareció una forma egoísta de pensarlo pero pasado el tiempo y aunque no lo haga mío, tiene un resultado interesante. Que sin ser desinteresado funciona como una cadena de favores.\n\nCada persona vinculada a la salud tiene que ser cuidada hoy más que nunca. Ellos lo necesitan hoy para poder seguir con su misión.\n\n¿Te diste cuenta la cantidad de casos activos que hay del personal de salud en Uruguay?\n\nAsí que si querés, aplicá el hoy por mi, mañana por vos o hacélo porque se lo merecen sin interés mediante.\n\nHonremos lo que están haciendo por cada persona que necesita de su asistencia ahora. Honremos a cada científico que está poniendo tanta energía y honremos a cada jerarca que, independiente de banderas, están haciendo lo que consideran mejor para el Uruguay.\n\nPodemos disfrutar de lo importante. Podemos compartir con nuestras familias, celebrar, disfrutar la playa, el aire libre, ir al gimnasio, salir los fines de semana de nuestra casa, respirar… y tantas otras cosas. Hasta veranear, disfrutar una salida en un restaurante e ir de compras libremente a un shopping. Con solo mirar el resto del mundo, es muy fácil constatar que seguimos siendo privilegiados.\n\nRegalemos y enseñemos a nuestros hijos que somos personas integras y maduras que estamos en un cuerpo adulto y que lo somos.\n\nPodemos revertir esta situación y será gracias a los uruguayos. También considero que estamos donde estamos debido a los uruguayos. No creo que la responsabilidad sea del gobierno si algo sale mal. Noble es que decidan asumirlo pero ningún gobierno departamental o nacional, tiene responsabilidad por lo que cada uno de nosotros decidimos y hacemos.\n

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\n\nSolo cada uno de nosotros somos responsables que la economía siga activa y que cada sector uruguayo pueda celebrar con algo en la mesa y regalos para sus hijos. Solo cada uno de nosotros somos responsables de evitar que este bicho siga avanzando, solo cada uno de nosotros somos responsables que nuestros hijos el próximo año puedan ir a la escuela, tantas otras cosas.\n\nNo pongamos afuera lo que es de adentro. La responsabilidad es nuestra. Al asumir nuestra responsabilidad, concentramos nuestra atención para generar resultados. La responsabilidad nos hace fuertes. Tomemos acción que también nos llevará a beneficiar a los demás. La responsabilidad mira hacia el futuro, otorga libertad y da paz.\n\n

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El propósito es el sentido

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Conocen su para qué y su misión es clara. Es a partir de allí que definen estrategias, objetivos y planes. Son congruentes y viven sus valores en su práctica diaria. Tienen una especie de faro que los orienta en la toma de decisiones.\n\nOrganizaciones con propósito son lideradas por personas con propósitos que colocan a las personas en el centro. Lograrlo implica trabajar en uno mismo. Una y cada vez que una persona se mira hacia adentro y busca las respuestas accionando, se transforma. Y encuentra esas respuestas, que le permiten ser quién verdaderamente está destinado a ser. Así despliega su potencial y es feliz.\n\nEl propósito es eso que nos permite estar cada vez más cerca del codiciado equilibrio y avanzar en un continuo desarrollo. Es como esa chispa encendida en tus ojos que tenías cuando eras un niño. Cuando te emocionabas y reías con solo estar con un amigo, inventando o jugando con un juguete, recibiendo una caricia o un regalo. Cuando contabas los días entre tu cumpleaños, papá Noel, los reyes magos, el conejo de pascuas y alguna fecha más que te hacia vibrar. Y en ese momento el propósito era ser feliz, disfrutar, estar seguros y amados. Hoy el propósito responde al para qué estas en esta vida, para qué sos quien sos en tus diversos roles y funciones.\n\nEl propósito se activa en relación con otros y la neurociencia nos provee información al respecto.\n\n¿Cómo facilitar esta activación?\n\nPropósito y valores están estrechamente vinculados. Mientras el primero es una definición, los valores son la forma de vivirla y tienen que ver con el cómo. Ese mismo proceso de descubrimiento del propósito, nos permite descubrir nuestros valores y activar todo lo necesario para vivirlos al 1000%.\n\nEl propósito nos permite hacer y ser lo que amamos, como decía Steve Jobs. Es como vivir jugando, el tiempo pasa sin darnos cuenta, no hay sacricio sino plenitud. El sentido de autorrealización está presente y aumenta el bienestar y la salud.\n\n¿Podemos vivir sin propósito? Sí, podemos. Sin embargo es como ir apagando poco a poco esa luz que está para ser encendida y no solo para brillar en sí misma, también para iluminar y hacer brillar alrededor.\n\n¿Qué tal levantarte cada día con una nueva ilusión de acercarte cada vez más hacia tu mejor versión? ¿Qué tal comenzar cada uno de tus días con la convicción que lo estás gastando a pleno? ¿Qué tal comenzar cada uno de tus días para ser feliz?\n\nOrganizaciones y personas con propósito son más productivas, más flexibles y adaptables. Aumentan la calidad de lo que ofrecen. Tienen resultados extraordinarios, son más rentables. Las personas dan lo mejor de sí y aumenta cada día el engagement. Personas, equipos, organizaciones, marcas y proyectos con propósito: inspiran, crean y aportan valor real.\n\nUna noticia genial es que el propio proceso de descubrir tu propósito es absolutamente empoderador y además, una vez que lo tenés, no se cambia. Cambiarán las estrategias, los objetivos, los planes y las acciones. Mientras tanto, vos con tu propósito te fortaleces, te nutrís y cada vez tomas más fuerza, consolidando ese, tu verdadero sentido.\n\nSe trata de una elección y decisión que, una vez más, requiere de voluntad y por sobre todo, involucramiento. El retorno es más que asegurado y desborda las estadísticas. Empresas con propósito tienen resultados extraordinarios. Equipos con propósito inspiran, personas con propósito promueven trascendencia.\n\nLiderarte y liderar con propósito implica estar como personas en el centro, ser osado, valiente y un incansable viajero.”},{“component”:”hc_space”,”id”:”5ZtkF”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_separator”,”id”:”NK5xA”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”style”:””},{“component”:”hc_space”,”id”:”vuvyQ”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_social_share_buttons”,”id”:”zZT7O”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”type”:”circle_tt”,”position”:”left”,”link_type”:”share”,”text”:”COMPARTIR”,”social_colors”:false,”fb”:true,”fb_link”:””,”tw”:true,”tw_link”:””,”g+”:true,”g+_link”:””,”li”:true,”li_link”:””},{“component”:”hc_space”,”id”:”MRz5Q”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_button”,”id”:”Nqdwb”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”icon”:””,”style”:”circle”,”size”:””,”position”:”left”,”animation”:false,”text”:”Artículo en El Observador”,”link_type”:”classic”,”lightbox_animation”:””,”caption”:””,”inner_caption”:false,”new_window”:false,”link”:”https://www.elobservador.com.uy/nota/el-proposito-es-el-sentido-20201265047″,”link_content”:[],”lightbox_size”:””,”scrollbox”:false}]}],”section_settings”:””},”section_tlo79″:{“component”:”hc_section”,”id”:”section_tlo79″,”section_width”:””,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”vertical_row”:””,”box_middle”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”section_content”:[{“component”:”hc_column”,”id”:”column_PKma6″,”column_width”:”col-md-12″,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”main_content”:[{“component”:”hc_title_tag”,”id”:”v3PN5″,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”text”:”Más entradas del blog”,”tag”:”h2″},{“component”:”hc_space”,”id”:”ZmtSn”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_pt_masonry_list”,”id”:”4XrbG”,”css_classes”:”col-center text-center middle-content “,”custom_css_classes”:”comienzos”,”custom_css_styles”:””,”post_type_slug”:”post”,”post_type_category”:”blog”,”column”:”col-md-4″,”row”:””,”margins”:””,”pagination_type”:”pagination_wp”,”pag_items”:””,”pag_lm_animation”:”fade-in”,”button_size”:”pagination”,”menu”:true,”menu_position”:”nav-center”,”menu_style”:”ms-rounded”,”auto_masonry”:false,”box”:”top_icon_image”,”boxed”:false,”boxed_inverse”:false,”button_text”:”+ info”,”button_style”:”square-border”,”button_dimensions”:””,”button_animation”:false,”hidden_content”:false,”extra_1″:true,”extra_2″:true,”content”:””,”title_length”:””,”excerpt_length”:””,”title_size”:””,”box_animation”:””,”custom_css”:”proximos”,”pag_scroll_top”:false,”pag_centered”:true,”pag_button_prev”:”Anterior”,”pag_button_next”:”Siguientes”,”lm_lazy”:false,”lm_button_text”:”Load more”,”data_options_pagination”:””}]}],”section_settings”:””},”scripts”:{“parallax”:”parallax.min.js”,”toolstip”:”bootstrap/js/bootstrap.popover.min.js”,”masonry”:”isotope.min.js”},”css”:{“content_box”:”css/content-box.css”},”css_page”:””,”template_setting”:{“settings”:{“id”:”settings”}},”template_setting_top”:{},”page_setting”:{“settings”:[“lock-mode-off”]},”post_type_setting”:{“settings”:{“image”:”https://hccacademy.cl/wp-content/uploads/2020/12/Captura-de-Pantalla-2020-12-09-a-las-14.20.40-1024×637.jpg|766|1232|999957784″,”excerpt”:””,”extra_1″:””,”extra_2″:””,”icon”:{“icon”:””,”icon_style”:””,”icon_image”:””}}}}

Guillermo Nández

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El emprendedor aprende

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\n\ncon ilusiones y ansiedades, mucho esmero y dedicación, se comienza a gestar el emprendimiento. Tan válido la frase de Thomas Alva Edison “el éxito es 1% de inspiración, 99% de transpiración”. Esa cuota de inspiración sostiene la pasión y se vincula con valores, claves para que el sueño tome forma. Lo que, con la acción persistente y comprometida, producirá logros entre avances y retrocesos.\n\nSueño\n\nCon una cuota de incertidumbre y quizá de irrealidad, el emprendedor se va enamorando de su idea y convenciendo que es buena. La sueña con un formato que sin ser el acabado empieza a tener ciertas definiciones, las que, probablemente disten del primer producto final. Imagino estarás imaginando emprendimientos y emprendedores, son muchos los ejemplos y más en este momento actual, pandemia mediante. Donde aún sin ser denominado “emprendedor” estamos llamados a activar nuestra creatividad y emprender nuevas unidades de negocio, transformar estructuras, formatos, decidir nuevos rumbos y tantas cosas de las que estamos siendo testigos.\n\nObjetivo y análisis\n\nCuando la idea tiene piernas, se da la transformación de sueño a objetivo que estará más cerca del éxito cuanto más específico, detallado y sentido. Le sigue una nueva etapa del proceso donde se pone en consideración nuevos criterios y ciertos filtros. Estudiar el mercado para entender al futuro consumidor y a la competencia -quién es, qué hace bien y cuáles son sus oportunidades, cómo lo hace, qué canales utiliza, los costos y precios, oferta y demanda, entre otras tantas cosas.- Es un buen momento para comparar la información obtenida con el objetivo e integrar análisis y re-calcular.\n\nRed\n\nCon una nueva forma mejorada se integra a la cuota de locura, la de realidad. Los primeros pasos están dados y la incursión en la forma también. Es un buen momento para generar una red de soporte, integrada por diversos expertos según las necesidades del proyecto.\n\nPlan y lanzamiento\n\nCon diseño y plan, un paso más. Podrá ser el testeo, el piloto o arriesgar e iniciar. Esa cuota de riesgo finalmente siempre estará y es en sí mismo desafiante. Con testeo o lanzamiento directo, el plan de negocio tienen etapas, fechas, hitos, características y mediciones integrando cada aspecto clave. De nuevo la especificidad del contenido será esencial, así como el tiempo que el emprendedor reserva para el análisis crítico periódico, estar alerta a las oportunidades, su actualización permanente y la incorporación constante de conocimientos.\n

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\n\nCreo que todos podemos emprender si estamos dispuestos a diseñar y elegir eso que queremos. Nos animamos y avanzamos para hacerlo realidad. En un inicio podrá estar la incertidumbre del destino pero también la certeza de buscarlo, de crearlo. Y por momentos con entusiasmo, por momentos con desazón, avanzar. Y es tal la fuerza y la convicción que, cada cosa que no sale según lo esperado, es un nuevo estímulo que trae energía renovada. Lo que permite aprender que no hay fracasos, es aprendizaje.\n\nSegún la revista Forbes, un emprendedor de alto rendimiento tiene ciertas características:\n\nFoco\n\nDisciplina\n\nCreerse el cuento\n\nIncomodidad\n\nCompetencia\n\nConocimientos\n\nEntrenamiento\n\nDecía Walt Disney: “Toda la adversidad que he tenido en mi vida, todos mis problemas y obstáculos, me han fortalecido”. Fue despedido por falta de creatividad, quebró muchísimas veces y persistió. Fiel a su pasión y convicción creó Walt Disney Company, es el grupo empresarial de medios de comunicación y entretenimiento más grande el mundo.\n\n

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Revisá tu manera de criticar

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\n\nCada uno de nosotros tenemos un estilo para dar mensajes a los demás y también a nosotros mismos. Configura una inclinación que en un alto porcentaje es aprendida y la que aún, siendo rígida en ocasiones, la podemos cambiar… ¡si queremos!\n\nAlgunas preguntas para hacerte y que te ayudarán a reconocer tu inclinación:\n

    \n \t

  • ¿Me es más fácil decirle al otro lo que le sale bien o mal?
  • \n \t

  • ¿Me interesa decirle al otro lo que le sale bien o mal?
  • \n \t

  •  ¿Me es cómodo decirle al otro lo que le sale bien o mal?
  • \n \t

  • ¿Doy feedback?
  • \n \t

  • ¿Cuándo doy feedback, propongo un compromiso?
  • \n \t

  • ¿Me guardo lo que pienso? Si tu respuesta es si, ¿qué te lleva a callar?
  • \n

\nEntre estas respuestas tendrás otras y más preguntas, que te dejarán claro ese, tu “estilo” actual. A partir de este breve y rápido análisis, podrás tomar acción. Tanto para fortalecer lo que aporta, como para cambiar lo que entiendas como oportunidad de mejora.\n\nUn feedback bien dado es un regalo para el otro y también para uno mismo. Construye y fortalece relaciones, orienta en la dirección deseada, permite la participación de los involucrados y genera conversaciones generativas que proponen creatividad.\n\nEn ocasiones, ese feedback podría ser una crítica. Siendo aquellas destructivas las que afectan la autoestima de quien la recibe. Quien de una forma u otra se defenderá y posiblemente, aportará menos y disminuirá su compromiso.\n\nLa crítica destructiva es una descarga de alguien que apoyado en la propia carencia, le escupe al otro. Es un mensaje con falta de empatía y menos asertividad aún que no logra un efecto positivo -ni en el mensajero ni el receptor-. Muchas veces es un acto impulsivo, que contienen en sí mismo agresividad o frustración. Así que, si sos de esos que deambulan criticando en forma destructiva, está bueno que te preguntes qué es lo que te motiva a esta práctica.\n\n¿Conocés los tres famosos filtros de Sócrates?\n\nCuenta la leyenda que en la antigua Grecia, Sócrates un día se encontró con alguien que le dijo: _ ¿Sabés lo que escuché acerca de tu amigo?\n_Espera un minuto -contestó Sócrates-. Antes de decírmelo, te propongo el examen de los tres filtros.\n\n_ ¿Tres filtros?\n\n_ Correcto, continuó Sócrates. Antes que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir. El primer filtro es la verdad. ¿Estás absolutamente seguro que lo que vas a decirme es cierto?\n– No -dijo el hombre-. Realmente solo escuché sobre eso.\n\n– Bien -dijo Sócrates-. Entonces no sabés si es cierto o no. El segundo filtro, es el de la bondad: ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?\n– No, por el contrario…\n– Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Pero podría querer escucharlo porque queda un filtro: el filtro de la utilidad. ¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?\n\n– No, la verdad que no.\n– Bien -concluyó Sócrates-. Si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno, e incluso no es útil ¿Para qué querría saberlo?\n\n¿Quizá te preguntes si aporta hacer una crítica? La respuesta es si, luego de haber pasado estos tres filtros, la verdad, bondad y utilidad. Y haber tenido en cuenta que el contenido y la forma de comunicar tu mensaje, hará la diferencia. Diferencia que estará dada entre la crítica que lastima y la que construye. Entre la crítica destructiva y la constructiva.\n\nVale la pena señalar que entendemos la crítica como opinión, perspectiva o juicio – positivo o negativo- que una persona aporta a otra, a un grupo, un proyecto, entre otros. Que se basa en un análisis -formal o no- y se relaciona con expectativas y resultados, conteniendo en sí misma, una apreciación de valor.\n

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\n\nEn muchas ocasiones la crítica se basa en evidencias que fueron previamente acordadas por los involucrados. En este sentido las cosas están claras. Pero, en otras oportunidades, -que no son pocas- la subjetividad juega un papel importante. Momento en que se hace necesario preguntar más, escuchar más y arribar a conclusiones conjuntas.\n\nDecirle al otro algo negativo puede ser tan importante como difícil. Un ejemplo: Javier es una persona que gerencia un área y es muy buen técnico además de estar orientado a las personas. Tiene una oportunidad en relación con la delegación y mucho más con transmitir aquellas criticas constructivas que contienen un mensaje de algo que no dio los resultados esperados. Para él es una necesidad agradar y llevarse bien con las personas. Y esta práctica de no ser claro le juega en contra, al punto que algunos lo consideran “veleta” que se acomoda según el viento. A Javier le costaba dar mensajes negativos, a otros les cuesta dar mensajes positivos y a algunos les cuesta siquiera dar un mensaje. ¿Cuál es tu caso?\n\nLa crítica constructiva puede ir desde unas felicitaciones hasta un total desacuerdo y en todos los casos mueve hacia el desarrollo, la construcción y el futuro. Las personas valoramos eso que el otro nos trasmite, siempre que cumpla con ciertas condiciones:\n- Se base en la observación, es decir que no es pura interpretación.\n\n- Es específico.\n- Concreto.\n- Con evidencias.\n- Contiene reflexión, cuidado, preparación.\n- Una buena cuota de asertividad.\n- Ofrece la posibilidad de intercambiar opiniones.\n- Genera compromisos hacia lo que se aspira lograr. – Permite establecer nuevos acuerdos.\n- Promueve creatividad.\n- Orienta a un futuro aún mejor.\n\nEl mismo estilo que utilizamos con los demás, lo utilizamos con nosotros, de la misma manera que quien exige es autoexigente. Y como se cumple la regla de: ¡todo empieza por uno mismo! Te invito a observar tu inclinación. Es una gran oportunidad para aumentar tu bienestar. Aportará positivamente en tus interrelaciones personales y también contigo mismo.\n\n

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El poder de las expectativas

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\n\nVinculadas a las creencias, las expectativas podrán ser realistas o desafiantes, positivas o negativas, lo cierto es que son una especie de profecía que augura desempeño y resultados. Los que podrán ser los deseados o por el contrario generar frustración.\n¿Cómo usar el poder de las expectativas positivamente? Vamos paso a paso vinculando estos conceptos y llegaremos juntos a la respuesta. Según la Real Academia Española, expectativa es:\n\n1. Esperanza de realizar o conseguir algo. 2. Posibilidad razonable de que algo suceda. 3. Posibilidad de conseguir un derecho, herencia, empleo u otra cosa, al ocurrir un suceso que se\n

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\n\nprevé.\nLas expectativas refieren al futuro, es decir algo que queremos o esperamos que suceda. Como cualquier concepto, es tan vago como amplio, en tanto no acordamos a qué nos referimos. Veamos un ejemplo. ¿Qué es una posibilidad razonable? Seguramente para mí y para vos, pueda ser diferente eso que entendemos por razonable. Si entendiera lo razonable como seguramente posible, sería algo aburrido en lo que a mí respecta. Quiero que tenga una cuota interesante de desafío, que me estimule a ir por más. ¿Qué es razonable para vos? ¿Qué te interesa?\nAsimismo, la posibilidad de conseguir algo nos ayuda a entender las expectativas vinculadas al continuo activo-pasivo. Es decir, alguien puede esperar en algún momento recibir una herencia, siendo su participación pasiva. Podría parecerte ajeno porque no estás esperando una herencia y, sin embargo, es lo que hacemos todos en mayor o menor medida cuando “esperamos” algo sin implicarnos en el cambio.\nEn el otro extremo del continuo, podemos decidir algo que “queremos” –ser, lograr o tener– y allí nos implicamos directamente en el proceso para lograrlo. En este sentido somos activos y además con un locus de control interno. ¿Qué es eso del locus de control? Se trata de colocarnos a nosotros mismos en el centro de lo que nos sucede y así, ser responsables por los resultados. En cada acontecimiento estamos implicados. Cuando tenemos locus de control interno, lo sabemos y somos más libres y autónomos.\n¿Conocés el efecto Pigmalión? Hace ya un buen tiempo, un grupo de investigadores aplicaron un test de inteligencia –esa inteligencia vinculada al coeficiente intelectual, CI– a un grupo de 320 alumnos. Hallaron que no había diferencias significativas entre unos y otros. Eligieron al azar un grupo de 65 de ellos y les comunicaron a sus docentes que eran chicos talentosos, con una inteligencia superior o superior al promedio. Les transmitieron también que esos chicos tendrían resultados destacados. ¿Sabés qué sucedió? Al finalizar el año, ese selecto grupo de “inteligentes” era más inteligente aún y tenía resultados destacados.\n¿Qué hizo que esto pasara? ¡Las expectativas de los maestros! Quienes se vinculaban de una forma diferente con esos 65 chicos: les sonreían más, los miraban más a los ojos y los elogiaban más.\nPodrás estar pensando que el maestro es una figura significativa para un niño y que ejerce influencia. Y es verdad. ¿Cómo funcionará con padres e hijos? ¿Líderes y colaboradores? De la misma forma.\nEn los entrenamientos de liderazgo, algo en lo que hacemos énfasis es en que el jefe o líder, considere a cada colaborador en términos de potencial y no de desempeño pasado. ¿Para qué? Para dar oportunidades, estimular el desempeño y en consecuencia obtener mejores resultados. ¿Acaso no tenés ejemplos de personas que eran “malas” en un contexto para pasar a ser “excelentes” en otro?\nCada expectativa que tenemos de nosotros mismos y de los otros, tiene que ver con eso que creemos. Y también con no conocer el límite hasta que no tocamos el techo. Muchas veces no intentamos algo por creer que no podemos o dejamos de dar oportunidades a otros por creer que no pueden. Las creencias populares también inciden. ¿Cuántas expectativas están fundamentadas en creencias populares que limitan y dividen? Por citar algunas: “Los que tienen éxito pisan a la gente”; “Otros tienen que ayudarme porque soy desvalido en algún sentido”.\nPor el bien de todos, de la salud y el bienestar, también están esas creencias que nos estimulan y nos permiten tener expectativas para crear y transformar.\n¿Cuáles son tus creencias vinculadas a tus expectativas de ser quien quieres ser? ¿De vivir la vida que querés? ¿Y tu locus de control es externo o interno? ¿Sos pasivo o activo?\n

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\n\nDos cosas más: con solo pensar positivo y tener creencias potenciadoras, no alcanza. Hay que actuar, implicarse y ser proactivos para transformar y lograr eso que te interesa. Y por último y no menos importante, es danzar en el interjuego de lo realista y lo desafiante. Si tus expectativas son demasiado realistas, no tendrán la suficiente fuerza para que te impliques realmente. Así como si son demasiado lejanas, exigentes y en algún sentido hasta desmedidas, generarán frustración. Cuando nos proponemos una y cien mil cosas que no logramos o de la misma forma, les trazamos objetivos a otros que son imposibles en tiempo, forma, calidad… entramos en un círculo vicioso colmado de resultados indeseados. Con un impacto negativo no solo en los resultados, sino en la autoestima.\n\nAsí es que, observate y actuá para que tus expectativas sean:\n\n• Desafiantes y alcanzables\n• Basadas en creencias positivas de vos y tu entorno\n• Con un locus de control interno\n\n• Orientadas por tu potencial\n• Aprendiendo de tu desempeño –para repetir o cambiar, fortalecer o dejar– y así lograr cada vez mejores resultados\n• Implicate en lo que querés lograr –para lo que tendrás que saber qué es eso antes que nada–.\n\n

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Cara a cara, más que nunca

{“main-title”:{“component”:”hc_title”,”id”:”main-title”,”subtitle”:”Probado está que la virtualidad tiene grandes beneficios pero, aún así, no desbanca a la irremplazable presencialidad”,”title_content”:{“component”:”hc_title_image”,”id”:”title-image”,”image”:”https://hcc.com.uy/wp-content/uploads/2018/04/1804-1024×682.jpg|1333|2000|999956259″,”full_screen”:false,”full_screen_height”:””,”parallax”:true,”bleed”:””,”ken_burn”:””,”overlay”:”transparent-dark”,”breadcrumbs”:false,”white”:true},”title”:”Cara a cara, más que nunca”},”section_5ZtkF”:{“component”:”hc_section”,”id”:”section_5ZtkF”,”section_width”:””,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”vertical_row”:””,”box_middle”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”section_content”:[{“component”:”hc_column”,”id”:”column_vtfQF”,”column_width”:”col-md-12″,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”main_content”:[{“component”:”hc_wp_editor”,”id”:”Xhugf”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”editor_content”:”A inicios de abril de 2020 comenzaba una formación presencial que, covid mediante, nos vimos forzados a rediseñar y editar en versión digital. Recuerdo esos días de incertidumbre y también de retos, días que nos movieron la estantería y nos hicieron ver que muchas cosas podían suceder con una rapidez que jamás hubiéramos imaginado. Nos desafiamos, nos incomodamos, aprendimos, generamos cosas nuevas y diferentes.\n\nLo cierto es que, gracias al buen manejo sanitario de la pandemia en nuestro país, unos pocos meses después ya podíamos hacer pequeñas reuniones.\n

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\n\nFue en ese momento que pusimos a consideración del grupo en cuestión si manteníamos la virtualidad o pasábamos a un formato presencial.\n\nNo creas que la respuesta fue instantánea. Se hizo esperar entre las reflexiones y consideraciones.\n\nDiversos aspectos parecían estar en juego: desde la pereza de salir de casa, el clima, tener que prepararnos para la ocasión, la practicidad, la comodidad, levantarnos más temprano para llegar en hora y aunque el tránsito era menor, era un tema a tener en cuenta entre otro sinfín de cuestiones. Finalmente la decisión del grupo llegó y fue irnos a lo presencial. ¡Nos conocimos en vivo y en directo!\n\nLlevábamos ya un tiempo juntos en la virtualidad, compartiendo mucho, por lo que la confianza estaba instalada. El vernos cara a cara nos generó mucha emoción. Sorpresa, miradas y comentarios iban y venían. Te hacía más alta o más baja, más o menos delgado, más o menos grande… Las emociones estaban a or de piel junto con esas tan latinas ganas de saludarnos y abrazarnos, pero nos conformamos con un choque de puños, sonrisas y miradas.\n\nPasaron los meses y nos mantuvimos eligiendo la presencialidad, ese contacto cara a cara que nos hacía sentir más cerca y hacer nuestra experiencia de aprendizaje más exhaustiva, rica y profunda.\n\nEra claro que en ese estilo de intercambio se generaba más confianza todavía, más intimidad, y la energía de unos y otros era potenciadora.\nTerminó la etapa de cursada y en este preciso momento de evaluaciones consulté acerca de sus preferencias.\n\nRecibí una respuesta unánime de los participantes, que dicen valorar las instancias presenciales a tal punto que las consideran irreemplazables. Reconocen sin la mínima duda que fueron sus preferidas, aun con las bondades de la virtualidad.\n\nLo óptimo es mantener una alternancia entre espacios de virtualidad y un predominio de presencialidad. ¡Aprovechar de lo uno y de lo otro!\nLas bondades del mundo digital están claras: ahorro, simpleza, revalorización del tiempo, optimizaciones, priorización de espacios personales, más presencia familiar, apertura al mundo y mucho más.\n\nPantallas mediante, muchos nos hicimos mejores observadores y aprendimos a escuchar más, para no superponernos mientras hablamos, esperamos turnos y observamos más las expresiones de los rostros y la comunicación no verbal.\nQuienes nos preparamos para las relaciones virtuales aprendimos que los encuentros con cámaras son más valiosos que las llamadas y ni que hablar que los mails.\n\nAprendimos la importancia de que esos encuentros sean acordados, con horarios coordinados y cámaras encendidas.\nMuchos tenemos la certeza que la nueva normalidad dejó su estela estampada, con una\n

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\n\ninvitación latente a decidir en cada encuentro con otro si será presencial o virtual. Es en la danza entre lo uno y lo otro que “ganamos” lo mejor de cada mundo.\n\nPara que evalúes y decidas si tu encuentro con ese otro concreto y en esa situación particular será virtual o cara a cara, comparto conclusiones de investigaciones.\n\nAcerca del contacto físico:\n- reduce la producción de cortisol, hormona vinculada al estrés\n\n- aumenta la producción de hormonas del bienestar: serotonina, dopamina y oxitocina\n\n- activa sentimientos de conformidad y confianza.\n\nAsimismo, las relaciones cara a cara:\n- benefician la salud física y emocional\n\n- aumentan la sensación de bienestar en todas las edades\n\n- favorecen vínculos más profundos y duraderos\n\nEl tapaboca también es un maestro que nos sigue dejando lecciones. Y entre las aprendidas están cuidar la salud, reír con los ojos, hablar más claro y más pausado, entre otras cosas. No en vano nuestra supervivencia está dada a partir de otro, que acaricia, alimenta y provee cuidados.\n\nNuestras experiencias y representaciones del mundo, de nosotros mismos y de los otros, se dan a partir de la interrelación con seres significativos que al inicio de la vida nos enseñan y modelan.\nDiversas experiencias de privación de contacto humano dan cuenta de cerebros que no se desarrollan y predisposiciones que no se activan.\n\n¿Si es importante el cara a cara? A esta altura, la pregunta es retórica.\n\n

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Los jefes no se la llevan de arriba

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\n\nEs probable que algunos de ellos nunca transitaron un proceso de coaching. Sin embargo, también se beneficiarían de uno. Es un indiscutido programa de empoderamiento que los lleva todavía más lejos, más alto.\n\nEs la disciplina que más está impactando en el desarrollo de los ejecutivos y líderes. La razón es clara y refiere al proceso personalizado y confidencial, que transita el ejecutivo, integrando su propio desarrollo, en un contexto especfiíco y contemplando el sistema.\n\nEl coaching ejecutivo tiene protagonistas que avanzan juntos para lograr resultados medibles, sustentados y destacados. Existen capacitaciones muy buenas pero si no son acompañadas de un proceso de desarrollo, en muchos casos generan más frustración que resultados y algo queda pero la gran parte del contenido se pierde en el tiempo.\n\nLa mejor forma de garantizar una formación y crecimiento real, es sumarle a esas excelentes capacitaciones, procesos de coaching.\n\n¿Qué impactos tiene un proceso de coaching ejecutivo?\n- Apoya el desarrollo a nivel cognitivo, emocional y conductual.\n- Desarrolla competencias de liderazgo.\n- Impacta positivamente en el propio desarrollo, en colaboradores, el área y la organización. – Promueve la generación e implemtación de mejoras\n- Fortalece toma de decisiones.\n-Promociona cambios deseados.\n- Mejora el relacionamiento interpersonal.\n- Aporta flexibilidad.\n- Genera nuevas estrategias exitosas.\n- Mejora competencias según objetivos concretos para la persona y la organización.]- Promueve habilidades de mejora de la comunicación en forma y contenido.\n- Genera mayor asertividad.\n- Aporta mayor funcionalidad.\n- Fomenta la toma de consciencia y responsabilidad.\n- Hace que las cosas pasen.\n- Facilita una mirada de oportunidad y aprendizaje hacia el desarrollo constante.\n- Aporta mayor autoconocimiento.\n- Asegura ser protagonista\n\nLa historia de los procesos transitados es de éxito y dice que el retorno de la inversión es muy alta. La realidad demuestra que son esos líderes a quienes todos se refieren como “despegados”. Necesitamos líderes coaches que logran articular personas, áreas, competencias, valores, objetivos y en definitiva son congruentes. Y desde allí, responsables y comprometidos con su desarrollo, el de sus colaboradores, equipos y organizaciones, se destacan ellos, sus equipos, sus áreas, sus empresas.\n\nLos ejecutivos que transitaron un proceso de coaching, salen transformados. ¿En qué? En una mejor versión de sí mismos. Para seguir avanzando en un camino de ida que está iniciado. Quizá te estas preguntando si este avance es a nivel del liderazgo. La respuesta es sí y mucho más allá. Porque las personas no nos disociamos y lo que aprendemos y generamos para alguna de las áreas de nuestra vida, impactará en el resto. Quienes llegan al coaching ejecutivo, son personas inteligentes y valiosas para la organización, motivo por el cual deciden la inversión.\n

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\n\nAsí es que el aprendizaje se da rápido y es altamente efectivo y eficiente. Las estrategias diseñadas y aprendidas serán de impacto en nuevas situaciones. Cambiar limitaciones por recursos, descubrir y actualizar los existentes, gestionar cambios positivos que no son resistidos, diseñar objetivos, planes de acción y por sobre todo, generar compromiso, responsabilidad, acción y transformación. Esto es lo que hace un proceso de coaching por un ejecutivo que se transforma en un líder coach para promover estas prácticas y competencias en sus colaboradores y así inspirar y transformar en su entorno. Mejores resultados, más salud, más felicidad. Ni que hablar que este estilo de gestión promueve adaptación, flexibilidad, talento, creatividad e innovación.\n\n¿Qué líder no quiere transitar un camino probado de éxito? Referentes de nuestro mercado han generado cambios enormes en la sociedad a partir de su propia transformación. Imagino que estás pensando en nombres concretos. Ellos logran resultados que no se hubieran imaginado ni obtenido de otra manera. Así que te invito a que inviertas en esta travesía que no tiene desperdicio ni posibilidad de fracaso.\n\n¡Todo es ganancia! Que será proporcional al compromiso con tu propio proceso.\n\nEn coaching, la acción es fundamental y quien hace que las cosas pasen es el propio coachee, el gran “protagonista”.\n\n

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