Las palabras no son inocentes

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Ambas áreas interconectadas entre ellas y con otras,  implican procesos como el pensamiento, las emociones, la memoria, la creatividad, la atención, la percepción, y otras muchas.\n\nEntre fonemas y morfemas, palabras y oraciones, el ser humano expresa pensamientos y emociones, que están imbuidos de significado.  De allí que las palabras no son inocentes.\n\nCada palabra tiene un significado concreto que varía de persona a persona y que va aún más allá de los acuerdos culturales. Cada experiencia con personas, cosas y situaciones, quedan almacenadas en nuestras memorias, con su respectivo registro lingüístico. Experiencias que son agrupadas según características diferenciales, lo cual permite la formación de conceptos.\n\nPensar en conceptos tanto abstractos como específicos, como pueden ser “marketing o perro” organiza la experiencia, la memoria y el pensamiento. Sin dejar de lado nunca, el baño de emociones que está presente siempre.\n\nQuizá te preguntas: ¿qué pasa con el significado de las palabras? La respuesta encierra un gran reto. Cada palabra tiene una representación mental que es una imagen. Imagen que es manipulable y que tiene por lo tanto la posibilidad de ser intervenida y transformada. Lo que, unido a la ventana de oportunidad que nos ofrece la memoria entre la activación de un recuerdo y el nuevo almacenamiento, constituye otro de nuestros súper poderes.\n\nSe trata de la imaginería, que así como el lenguaje conecta el pasado, el presente y el futuro.\n\n¿De qué sirve manipular las imágenes mentales? Para que respondan a nuestros fines, necesidades y estados. Manipular las imágenes nos permite pensar en forma verbal y no verbal, resolver problemas y tomar decisiones, entre otras tantas cosas.\n\nDecíamos que las palabras tienen sus respectivas imágenes, que entrañan una experiencia con su emoción y así es que adquieren un significado que es propio y exclusivo de la persona.  El vocabulario compartido y alineado en relación con conceptos y significados, es la base de una comunicación eficiente.  Por eso, facilita la comprensión y evita desacuerdos y malentendidos.\n\nAsimismo, cuánto más rico y variado es el lenguaje, mayor es la capacidad para captar experiencias. A tal punto que lo que no es nombrado, no existe.  ¿Sabías que en la antigua Grecia no reconocían el color azul, que los esquimales ven una gama de más de 50 blancos y que existe una tribu llamada Himba en Namibia que no distingue el azul del verde y que en su lugar ven una gama inmensa de verdes que nosotros no llegamos a distinguir? Así es que, lo que no está nombrado, no existe al punto de no verlo ni reconocerlo.\n\nAdemás, el lenguaje tiene entre sus funciones, la adaptación, el reflejo de las realidades, la supervivencia y la cooperación.\n\nAlgunos tips prácticos:\n\n1. Es importante y necesario favorecer diversidad de experiencias tanto a nivel personal como laboral y organizacional.\n\n2. Promover la formación que permita el enriquecimiento del lenguaje.\n\n3. Favorecer la comprensión, lo cual implica entender de qué hablamos cuando hablamos.  Se trata de alinear y ajustar significado, más necesario que nunca cuando se trata de términos abstractos que tienen diversas interpretaciones. No es lo mismo referirnos a un resultado excelente que aun auto rojo. A pesar que el auto rojo puede tener un sinfín de características en sí mismo. ¿En cuál estás pensando? Yo pensé en un auto concreto y específico que tuvo mi padre unos cuantos años atrás. Y lo estoy viendo pero también sintiendo el ruido del motor, la suavidad de su andar y el olor del aromatizador, me acuerdo de la bocina y si sigo pensando, de tantos paseos, ideas y venidas. Esto y mucho más conforma el concepto de auto rojo, que sin duda es distinto al tuyo y sin embargo es un auto, con cuatro ruedas. Tenemos el concepto pero nuestras experiencias son distintas y por lo tanto el significado. Imaginate cuando se trata de asuntos abstractos como “resultados excelentes o éxito”.  No es raro que una reunión completa de altos ejecutivos se hable dando por sentado el significado tal o cual cosa y sin embargo no lo está. ¿Te imaginas a qué conclusiones llegan o peor aún, si se toman decisiones a partir de lo que parece ser un entendimiento pero que dista de serlo? Por eso es que es tan importante hablar el mismo idioma de conceptos y significados.\n\n4. Apoyar el lenguaje técnico facilita la comprensión y enriquece el lenguaje.\n\n5. Promover el uso de competencias, de allí que tanto se intenta promover en las organizaciones. Uso que implica formación, alineación y acuerdos.\n\n6. Destinar tiempo suficiente a las conversaciones para que permitan la expresión de experiencias y se fortalezcan las ideas, que aportarán a la creatividad.\n\n7. Tener en cuenta que para cada persona no solo las palabras tienen un tinte emocional sino que el estado emocional y físico del momento, afecta el pensamiento y por lo tanto el lenguaje.\n\nProgramados para hablar y comprender, nuestros cerebros realizan funciones altamente complejas y específicas, que nosotros estamos invitados a potenciar para lograr resultados sorprendentes.“},{“component”:”hc_space”,”id”:”5ZtkF”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_separator”,”id”:”NK5xA”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”style”:””},{“component”:”hc_space”,”id”:”vuvyQ”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_social_share_buttons”,”id”:”zZT7O”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”type”:”circle_tt”,”position”:”left”,”link_type”:”share”,”text”:”COMPARTIR”,”social_colors”:false,”fb”:true,”fb_link”:””,”tw”:true,”tw_link”:””,”g+”:true,”g+_link”:””,”li”:true,”li_link”:””},{“component”:”hc_space”,”id”:”MRz5Q”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_button”,”id”:”Nqdwb”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”icon”:””,”style”:”circle”,”size”:””,”position”:”left”,”animation”:false,”text”:”Artículo en El Observadorg”,”link_type”:”classic”,”lightbox_animation”:””,”caption”:””,”inner_caption”:false,”new_window”:false,”link”:”https://www.elobservador.com.uy/nota/las-palabras-no-son-inocentes-20216421450″,”link_content”:[],”lightbox_size”:””,”scrollbox”:false}]}],”section_settings”:””},”section_tlo79″:{“component”:”hc_section”,”id”:”section_tlo79″,”section_width”:””,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”vertical_row”:””,”box_middle”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”section_content”:[{“component”:”hc_column”,”id”:”column_PKma6″,”column_width”:”col-md-12″,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”main_content”:[{“component”:”hc_title_tag”,”id”:”v3PN5″,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”text”:”Más entradas del blog”,”tag”:”h2″},{“component”:”hc_space”,”id”:”ZmtSn”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_pt_masonry_list”,”id”:”4XrbG”,”css_classes”:”col-center text-center middle-content “,”custom_css_classes”:”comienzos”,”custom_css_styles”:””,”post_type_slug”:”post”,”post_type_category”:”blog”,”column”:”col-md-4″,”row”:””,”margins”:””,”pagination_type”:”pagination_wp”,”pag_items”:””,”pag_lm_animation”:”fade-in”,”button_size”:”pagination”,”menu”:true,”menu_position”:”nav-center”,”menu_style”:”ms-rounded”,”auto_masonry”:false,”box”:”top_icon_image”,”boxed”:false,”boxed_inverse”:false,”button_text”:”+ info”,”button_style”:”square-border”,”button_dimensions”:””,”button_animation”:false,”hidden_content”:false,”extra_1″:true,”extra_2″:true,”content”:””,”title_length”:””,”excerpt_length”:””,”title_size”:””,”box_animation”:””,”custom_css”:”proximos”,”pag_scroll_top”:false,”pag_centered”:true,”pag_button_prev”:”Anterior”,”pag_button_next”:”Siguientes”,”lm_lazy”:false,”lm_button_text”:”Load more”,”data_options_pagination”:””}]}],”section_settings”:””},”scripts”:{“parallax”:”parallax.min.js”,”toolstip”:”bootstrap/js/bootstrap.popover.min.js”,”masonry”:”isotope.min.js”},”css”:{“content_box”:”css/content-box.css”},”css_page”:””,”template_setting”:{“settings”:{“id”:”settings”}},”template_setting_top”:{},”page_setting”:{“settings”:[“lock-mode-off”]},”post_type_setting”:{“settings”:{“image”:”https://hcc.com.uy/wp-content/uploads/2021/07/Captura-de-Pantalla-2021-07-06-a-las-14.26.03-1024×789.jpg|1132|1470|999957881″,”excerpt”:””,”extra_1″:””,”extra_2″:””,”icon”:{“icon”:””,”icon_style”:””,”icon_image”:””}}}}

Juan Andrés Pieroni

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Te aporta herramientas aplicables a cualquier rol dentro del mundo empresarial, personal y en mi caso hasta en lo deportivo. Cualquiera sea tu rol dentro de un equipo creo que suma y mucho.\n\nActualmente lo aplico en mi vida personal, y estoy convencido que es algo que a futuro me va a ayudar mucho en varios ámbitos de mi vida.\n\nLa metodología del curso es súper práctica y creo que eso es algo que hizo que el curso tenga un impacto aún más 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Cecilia Keresztes

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El cerebro tiene su propia voz

{“main-title”:{“component”:”hc_title”,”id”:”main-title”,”subtitle”:”El pequeño organo que llevamos sobre nuestros hombros es tan potente como complejo. Y que conocerlo es fundamental para tener salud y bienestar, así como para aprender, educar y gestionar.”,”title_content”:{“component”:”hc_title_image”,”id”:”title-image”,”image”:”https://hcc.com.uy/wp-content/uploads/2018/04/1804-1024×682.jpg|1333|2000|999956259″,”full_screen”:false,”full_screen_height”:””,”parallax”:true,”bleed”:””,”ken_burn”:””,”overlay”:”transparent-dark”,”breadcrumbs”:false,”white”:true},”title”:”El cerebro tiene su propia voz”},”section_5ZtkF”:{“component”:”hc_section”,”id”:”section_5ZtkF”,”section_width”:””,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”vertical_row”:””,”box_middle”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”section_content”:[{“component”:”hc_column”,”id”:”column_vtfQF”,”column_width”:”col-md-12″,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”main_content”:[{“component”:”hc_wp_editor”,”id”:”Xhugf”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”editor_content”:”Con un peso aproximado de 1,5 kilos, compuesto por más de mil millones de neuronas, el cerebro utiliza alrededor del 20% de la energía del cuerpo. Contiene en sí mismo lo que hace a quienes somos, hacemos, pensamos y sentimos.  Integra las diversas funciones necesarias para la vida y se relaciona con el bienestar, la salud o enfermedad.\n\nCada segunda semana de marzo se celebra internacionalmente el “Cerebro” a partir de “The Dana Alliance for Brain Initiatives”, organización mundial de neurocientíficos comprometidos con la promoción y la concientización de la investigación cerebral. El conocimiento adquirido a través de la investigación en los últimos años, da cuenta de evidencias que son mandatorias para la implementación de programas robustos en la educación, la salud y la gestión, entre otros muchos.\n\nEs un órgano entrenable y modificable, que tiene la capacidad de la neuroplasticidad -le permite adaptarse a los cambios, con flexibilidad y a través de la creación de nuevas conexiones neuronales, que tiene como consecuencia enriquecimiento cerebral-. Trabaja desde impulsos eléctro-químicos y su funcionamiento está directamente influido por nuestros hábitos cognitivos, conductales y emocionales.\n\nA pocos días de la fecundación, las estructuras cerebrales básicas ya están formadas y semana a semana durante la gestación, se detectan múltiples funciones que son posibles a partir del desarrollo del cerebro. Por mencionar algunas: moverse, chuparse el dedo, respirar, bostezar, tragar, entre otras.\n\nPocas semanas después, ya regula el ritmo cardíaco, la respiración y la presión sanguínea que van preparando al futuro bebé para vivir en forma autónoma. Cuando la maduración de la corteza cerebral está activada es evidente la experiencia conciente.  ¡Si, asímismo! El feto aprende, piense, recuerda, siente y lo hace cada día con más especificidad.\n\n¿Sabías que lo que la madre consume afecta en forma directa el desarrollo del cerebro del feto?  De la misma forma impacta lo que la madre vivencia, siente y piensa. Esto que sucede en el embarazo con una relación directa, también sucede durante toda la vida en las diversas interrelaciones humanas. De tal forma que influimos y somos influidos por los demás.\n\nDurante la niñez, infancia, adolescencia y ya en la adultez, nuestro estilo de vida afecta directamente el funcionamiento del nuestro cerebro y además perla el futuro. Es como que vamos comprando números, algunos que nos aportarán y otros que nos restarán.  De allí la importancia de conocer cómo funciona nuestro cerebro y qué es recomendable para garantizar la salud, el bienestar y la felicidad.\n\nHace unos cuantos años -pero no tantos- se pensaba que nacíamos con un número determinado de neuronas y que no crecerían nuevas. Así que en el tránsito a la madurez, asistiríamos a una  muerte progresiva de dichas células, con los correspondientes deterioros. Lo único que podíamos hacer era retrasar lo máximo posible la inminente llegada del desgaste. Hoy sabemos que no es así, el cerebro se desarrolla a lo largo de toda nuestra vida, las neuronas crecen, se generan nuevas conexiones y las que no usamos mueren por un proceso denominado neurogénesis.\n\nComo el cerebro tiene un claro criterio de economía, debido su gran necesidad energética, tiene sentido que lo que no utilizamos deje de existir.\n\nLo más importante en todo esto y pasando raya, es que desde los inicios de la vida tenemos la constante oportunidad de influir en nuestro propio cerebro.  ¡Cada experiencia cambia el cerebro,  el cambio es permanentemente!\n\nAsí como en el feto se activan las diversas funciones desde el cerebro, así se mantiene en el resto de la vida. ¿Cuáles? Todas. Desde respirar, percibir, atender, observar, pensar, relacionarnos y entender al otro, anticiparnos, resolver problemas, sentir dolor, empatía, recordar, establecer objetivos, autorregularnos, sentir, ejecutar, activar o inhibir impulsos, entre tantas otras funciones, capacidades y habilidades que poseemos.\n\nConocer nuestro cerebro es una puerta abierta a oportunidades para nosotros mismos, nuestros hijos, colaboradores y alumnos y en definitiva para cada persona con la que nos relacionamos. ¡Cada hábito, cada experiencia, cada interrelación, cambia nuestro cerebro! ¡Te invito en las próximas columnas a adentrarnos en lo que se sabe del cerebro!”},{“component”:”hc_space”,”id”:”5ZtkF”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_separator”,”id”:”NK5xA”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”style”:””},{“component”:”hc_space”,”id”:”vuvyQ”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_social_share_buttons”,”id”:”zZT7O”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”type”:”circle_tt”,”position”:”left”,”link_type”:”share”,”text”:”COMPARTIR”,”social_colors”:false,”fb”:true,”fb_link”:””,”tw”:true,”tw_link”:””,”g+”:true,”g+_link”:””,”li”:true,”li_link”:””},{“component”:”hc_space”,”id”:”MRz5Q”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_button”,”id”:”Nqdwb”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”icon”:””,”style”:”circle”,”size”:””,”position”:”left”,”animation”:false,”text”:”Artículo en El Observadorg”,”link_type”:”classic”,”lightbox_animation”:””,”caption”:””,”inner_caption”:false,”new_window”:false,”link”:”https://www.elobservador.com.uy/nota/el-cerebro-tiene-su-propia-voz-202159232931″,”link_content”:[],”lightbox_size”:””,”scrollbox”:false}]}],”section_settings”:””},”section_tlo79″:{“component”:”hc_section”,”id”:”section_tlo79″,”section_width”:””,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”vertical_row”:””,”box_middle”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”section_content”:[{“component”:”hc_column”,”id”:”column_PKma6″,”column_width”:”col-md-12″,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”main_content”:[{“component”:”hc_title_tag”,”id”:”v3PN5″,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”text”:”Más entradas del blog”,”tag”:”h2″},{“component”:”hc_space”,”id”:”ZmtSn”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”size”:””,”height”:””},{“component”:”hc_pt_masonry_list”,”id”:”4XrbG”,”css_classes”:”col-center text-center middle-content “,”custom_css_classes”:”comienzos”,”custom_css_styles”:””,”post_type_slug”:”post”,”post_type_category”:”blog”,”column”:”col-md-4″,”row”:””,”margins”:””,”pagination_type”:”pagination_wp”,”pag_items”:””,”pag_lm_animation”:”fade-in”,”button_size”:”pagination”,”menu”:true,”menu_position”:”nav-center”,”menu_style”:”ms-rounded”,”auto_masonry”:false,”box”:”top_icon_image”,”boxed”:false,”boxed_inverse”:false,”button_text”:”+ info”,”button_style”:”square-border”,”button_dimensions”:””,”button_animation”:false,”hidden_content”:false,”extra_1″:true,”extra_2″:true,”content”:””,”title_length”:””,”excerpt_length”:””,”title_size”:””,”box_animation”:””,”custom_css”:”proximos”,”pag_scroll_top”:false,”pag_centered”:true,”pag_button_prev”:”Anterior”,”pag_button_next”:”Siguientes”,”lm_lazy”:false,”lm_button_text”:”Load more”,”data_options_pagination”:””}]}],”section_settings”:””},”scripts”:{“parallax”:”parallax.min.js”,”toolstip”:”bootstrap/js/bootstrap.popover.min.js”,”masonry”:”isotope.min.js”},”css”:{“content_box”:”css/content-box.css”},”css_page”:””,”template_setting”:{“settings”:{“id”:”settings”}},”template_setting_top”:{},”page_setting”:{“settings”:[“lock-mode-off”]},”post_type_setting”:{“settings”:{“image”:”https://hcc.com.uy/wp-content/uploads/2021/07/Captura-de-Pantalla-2021-07-06-a-las-13.14.36-1024×569.jpg|828|1490|999957869″,”excerpt”:””,”extra_1″:””,”extra_2″:””,”icon”:{“icon”:””,”icon_style”:””,”icon_image”:””}}}}

Más superhéroes del Covid–19

{“main-title”:{“component”:”hc_title”,”id”:”main-title”,”subtitle”:” En un momento en que los niños y adolescentes necesitan relacionarse y estar con sus pares, están todo el día en casa. Ellos también son superhéroes de esta pandemia”,”title_content”:{“component”:”hc_title_image”,”id”:”title-image”,”image”:”https://hcc.com.uy/wp-content/uploads/2018/04/1804-1024×682.jpg|1333|2000|999956259″,”full_screen”:false,”full_screen_height”:””,”parallax”:true,”bleed”:””,”ken_burn”:””,”overlay”:”transparent-dark”,”breadcrumbs”:false,”white”:true},”title”:”Más superhéroes del Covid–19″},”section_5ZtkF”:{“component”:”hc_section”,”id”:”section_5ZtkF”,”section_width”:””,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”vertical_row”:””,”box_middle”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”section_content”:[{“component”:”hc_column”,”id”:”column_vtfQF”,”column_width”:”col-md-12″,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”main_content”:[{“component”:”hc_wp_editor”,”id”:”Xhugf”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”editor_content”:”

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\n\nDesde una perspectiva global sabemos que el ser humano ha sobrevivido a otras pandemias y así será esta vez.\n\nCon una mirada particular, transitando nuestros compromisos y agendas, una sola parada puede ayudarnos a reconocer a nuestros grandes héroes, mientras organizamos nuestros compromisos laborales y profesionales.\n\nLeí un chat que me hizo reflexionar y me di cuenta de algo tan simple como poderoso. Quizá por eso lo compartí varias veces, aunque no soy de esas personas que reenvían chats normalmente. Lo recibí unas pocas horas después de haber concluido una sesión con María: ejecutiva de gran trayectoria, acostumbrada a formar y liderar proyectos y equipos, parte del directorio de una gran compañía, mujer, madre, esposa y tantas otras cosas más. Ya al saludarnos me di cuenta de que estaba agotada y recién comenzaba el viernes. Todavía quedaban las conexiones de sus hijos al Zoom, ciertas tareas, asegurarse que estuvieran bien cuidados. Los deberes podían esperar, a la vuelta de la esquina estaba el respiro del fin de semana, aunque pronto llegaría el lunes y las corridas volverían a empezar.\n\nLa sesión transcurrió entre su agenda diaria que contenía sus compromisos asumidos a nivel profesional y laboral, compartiendo el tiempo en su hogar con su marido y sus hijos. Sentía que fracasaba una y otra vez en su objetivo que sus hijos tengan un link positivo con el aprendizaje así como en estar disponible para ellos, disfrutando juntos. Su familia es su prioridad. Lo que vive María es parecido a lo de Santiago y otros tantos hombres y mujeres, que están en la misma situación. Durante la semana en cada reunión, sesión de coaching ejecutivo así como de equipos, hice la siguiente pregunta: “¿Cómo se van organizando con sus hijos?” No era necesario que respondieran, sus caras lo decían todo y sus palabras ilustraban lo evidente.\n

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\n\nQuienes tenemos hijos más grandes, como es nuestro caso que la más pequeña, Clementina, tiene casi 12, en este sentido la llevamos en coche.\n\nAsí es que podemos transitar nuestras agendas empresariales de una forma más tranquila por decirlo de alguna manera. Ellos pueden solucionar sus conexiones, organizar sus tareas y en general fluyen sin mayores demandas.\n\nParecido no es lo mismo, pero los padres de adolescentes compartimos la preocupación por la gran exposición a las pantallas, la necesidad que hagan ejercicio, entre otras cosas, lo que también trae desacuerdos e interminables negociaciones. “Un ratito más o no quiero salir a andar en bici”, son algunas de las cosas del tire y afloje. ¿Y qué pasa si cedemos algo más? Quizá vivamos un poco más tranquilos todos. No quiero decir tirar la toalla, sino flexibilizarnos un poco más de lo habitual, porque no estamos viviendo nuestras vidas habituales.\n\nEl mensaje que les mencioné al inicio, concluye así: “… esta es nuestra casa y ya no la convertiré en un campo de batalla por algo que no podemos controlar. Algo que ya no tiene sentido.\n\nUn año después lo entendí.\n\nPor eso te digo desde el corazón, abrazá a tus pequeños superhéroes hoy y no olvides darles el cariño, el valor y el reconocimiento que hemos dado a todos los demás”.\n\nReconocemos y agradecemos en público y en privado a tantas personas, instituciones y organizaciones, que de una forma u otra se ocupan de solucionar y cuidarnos en este momento desafiante que vivimos. Leyendo el mensaje que me compartieron, me di cuenta de que no le había dicho a mis hijas lo cracks que son. Por la forma en que se organizan, se desenvuelven, la buena onda que ponen aunque a veces protesten y que esto también es parte de la cuestión. Y que siguen siendo superheroínas por su capacidad de adaptación, por seguir estudiando y aprendiendo, por buscar alternativas para compartir y divertirse con sus amigos, por hacer grupos digitales de estudio y de diversión, por encontrar formas creativas diferentes, por colaborar en casa y la verdad… la lista continúa y es larga.\n\nJunto con reconocerlas, agradecerles todo lo que están haciendo.\n\nEn un momento en que los niños y adolescentes necesitan relacionarse, estar con sus pares, hacer deportes y, sin embargo, están todo el día en casa. Tus hijos también son superhéroes, sea que estén a tu cargo, sean padres, vivan en forma independiente. ¿Te diste cuenta todo lo que están haciendo para adaptarse, cuidarse y cuidarte?\n\nSí así como a mí, este mensaje te pone a pensar, podría ser un buen momento para listar todas esas cosas que les dirías reconociendo que son superhéroes o superheroínas y a la vez, les agradezcas por tanto. Yo lo hice el sábado pasado a la mañana. Ellas me escuchaban y me miraban atentas, no respondieron mucho pero tuve la sensación de que sintieron ese reconocimiento en lo profundo, también lo vi en sus caras. Para mí fue genial, me dio paz y los días siguientes bajé la guardia. Y si se acostaban un poco más tarde o miraban un poco más de pantalla de lo que me gustaría, las comprendí. ¡Valió la pena!\n\nSi te dan ganas de probar cómo te va a ti, haceles un reconocimiento a tus hijos y agradecerles. Si lo haces, te invito a que me compartas cómo te fue a kpittini@hcc.com.uy y gracias Majo por compartir el hermoso mensaje que despertó algo tan lindo no solo en mí, sino en otras muchas personas que así me lo hicieron saber.\n\n

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Una vez más, ¿seguimos esperando que nos manden?

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\n\nEntre noticias, avisos, conferencias, asesores, científicos, políticos y politiquería, la gente toma distintas posturas y acciones. Casi 4.000 casos positivos de Covid 19 en un día. Ojalá fuera solo un chiste de mal gusto pero es la realidad, una consecuencia a la que nos expusimos.\n\n¿Qué estamos esperando? ¿Al final del día saber cómo estuvimos? ¿A que te avisen que fuiste contacto o que te enfermes? Mientras unos hacen uso del tapabocas, el lavado de manos, el distanciamiento físico y el teletrabajo, entre otras cosas, otros siguen caminando por la vía pública sin tapabocas y hasta compartiendo el mate en un claro grupo que no es burbuja. ¿A qué estamos jugando?\n\nMientras existe un gran número de inconscientes o conscientes irresponsables, que es peor, muchos esperan que papá gobierno ponga penitencias o diga qué se puede o no se puede hacer. ¡Vergonzoso!\n\nSomos adultos y como tales debemos ser responsables no solo de nosotros mismos sino de nuestros hijos, nuestras familias y entornos. Necesitamos activar la solidaridad de la que tanto nos vanagloriamos como uruguayos, por lo que hasta nos creemos diferentes, mejores en estos sentidos.\n\n¿Siquiera pensamos, antes de actuar, que los médicos y el personal de salud están altamente desafiados?\n

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\n\nEllos serán los que nos cuiden no solo si enfermamos de Covid, lo harán si enfermamos de lo que sea o hasta si tenemos un accidente.\n\n¿Estás libre de necesitarlos vos o algún familiar? Aunque solo sea por eso, activá las estrategias de cuidado que son necesarias y probadas.\n\nSi sos de los que cree que la pandemia es una gripecita, que a vos no te va a tocar… ponete a pensar un segundo si le podría tocar a alguno de tus seres queridos. ¿Y qué tal si a tu empresa o negocio también se le complica? Un día de facturación quizá te moleste, dos te empiece a preocupar y más quizá, te propone una situación no deseada para ir de mal en peor.\n\nA estas alturas, cuidarnos es prevenir hoy para no estar peor mañana.\nSi sos de esos empresarios o jefes que aún hacen ir a la gente a la empresa pudiendo implementar el trabajo remoto,\n\ndate cuenta que estamos en un mes de alta complejidad.\n\nEn el lado positivo, el teletrabajo desafía al progreso ya que impone un estilo de gestión más avanzado.\n\nSe trata de trabajar por objetivos entre otras muchas bondades.\n\nQuien lo logre, tanto sea empleador o colaborador, será más valioso terminada la pandemia.\n\n¿Acaso no es una oportunidad hasta como país? La situación pospandemia dependerá de eso que estamos haciendo hoy.\n\nPodrás estar pensando que muchas actividades requieren presencialidad y es cierto, por eso esas deben ser mantenidas. Pero hay muchas otras que pueden hacerse a distancia. ¡Aprovechá la oportunidad!\n\nUtiilizá estos momentos para transformar, ajustar, hacer eso innovador que te puede llevar a un mejor estadio. A vivir mejor, a facturar más, a gastar menos… lo que sea.\n\nAplicá creatividad, pensá fuera de la caja, actúa diferente pero, sobre todo, activa todas y cada una de las estrategias de cuidado personal y preventivo del Covid para que aportemos a una mejoría de la situación.\n\nDesde la convicción que la economía y el bienestar de nuestro país lo hacemos todos. No es un slogan, es una realidad. Colaborar con otros, mirar para el costado, ayudar aportando valor; es parte de nuestra esencia como seres humanos, es una necesidad y condición para progresar, estar sanos y felices como personas y sociedad.\n\n¿Qué concretamente podés hacer?\n\n1. Revisá lo que estás haciendo y ajustá conductas de cuidado responsable.\n\n2. Establecé un espacio de pensamiento reflexivo y estratégico para criticar tus hábitos, procesos y procedimientos. A nivel personal y laboral.\n\n3. Hacé una lluvia de ideas acerca de qué puede ser diferente. En este momento no descartes nada.\n\n4. Considerá cada una de las ideas aplicando filtros de realidad: – costo beneficio – tiempo de activación – resultados esperados, etc. En definitiva evaluá la viabilidad.\n\n5. Pedí ayuda y trabajá en equipo.\n\n6. Establecé un plan de acción.\n\n7. Medí resultados.\n\n8. Instalá una rutina periódica de pensamiento reflexivo estratégico. Volvé a empezar. Instalarás un circulo virtuoso de crecimiento eficiente y productividad.\n

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\n\nEstos tips son válidos para implementar en estrategias empresariales, laborales y domésticas, desde el trabajo por objetivos al menú familiar. El foco es cuidarnos entre todos y aprovechar este momento para mejorar, salir airosos, ganar y diferenciarnos.\n\n

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¿Es posible activar la química de la felicidad?

{“main-title”:{“component”:”hc_title”,”id”:”main-title”,”subtitle”:”En eso que llamamos felicidad, están implicados poderosos neuroquímicos que produce nuestro cerebro.¿Podemos manipular su producción?”,”title_content”:{“component”:”hc_title_image”,”id”:”title-image”,”image”:”https://hcc.com.uy/wp-content/uploads/2018/04/1804-1024×682.jpg|1333|2000|999956259″,”full_screen”:false,”full_screen_height”:””,”parallax”:true,”bleed”:””,”ken_burn”:””,”overlay”:”transparent-dark”,”breadcrumbs”:false,”white”:true},”title”:”¿Es posible activar la química de la felicidad?”},”section_5ZtkF”:{“component”:”hc_section”,”id”:”section_5ZtkF”,”section_width”:””,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”vertical_row”:””,”box_middle”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”section_content”:[{“component”:”hc_column”,”id”:”column_vtfQF”,”column_width”:”col-md-12″,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”main_content”:[{“component”:”hc_wp_editor”,”id”:”Xhugf”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”editor_content”:”

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\n\nEntre tantas cosas que suceden en nuestros cerebros, está la producción de neurotransmisores – nada más y nada menos que los encargados de transportar mensajes de una neurona a la otra-. Te recuerdo que cada cosa que hacemos en la realidad o la imaginación cambia la estructura de nuestro cerebro, que se desarrolla y transforma a lo largo de toda la vida. En la anterior columna hicimos referencia al cortisol y su relación con el estrés, ahora nos enfocaremos en las cuatro sustancias químicas responsables del bienestar, el placer y el amor. Ellas son:\n\nLa dopamina – neurotransmisor que entre otras funciones, es responsable de la gratificación y las recompensas. Se podría decir que su función es de mediación del placer. Por eso juega un papel en las adicciones en tanto la búsqueda rápida de recompensas. Cada vez que obtenemos eso que esperamos y buscamos, nuestro cerebro genera dopamina. Se relaciona con el logro de objetivos y con los pequeños logros que nos acercan al mismo. Se activa cada vez que tenemos consciencia de haber conquistado algo que queremos. La sorpresa es otro factor que activa su producción y lo hace de una forma más intensa y sostenida en el tiempo. No en vano, exitosas estrategias de marketing tienen que ver con sorprender al cliente.\n\n

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\n\nLas endorfinas – son neurotransmisores encargados de amortiguar el dolor y a las que se las vincula con la producción\n

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\n\nde placer. Opiáceos naturales que nuestro organismo produce, son responsables de la sensación de éxtasis y extremo bienestar. Analgésicos naturales que ayudan a disminuir el estrés del organismo que se segregan al concretar tareas complejas, se vinculan con la motivación, el sexo, el consumo de picantes, chocolate, el trabajo en equipo, así como bailar, cantar, entre otros.\n\nLa oxitocina – otro potente neurotransmisor que se conocen también como la hormona del amor, está relacionada con la necesidad de establecer relaciones interpersonales cercanas y lazos afectivos sólidos. Implicada en las relaciones de amor verdadero interviene en la duración de las relaciones y en su fortalecimiento. También se libera en las relaciones sexuales y tiene que ver con la intimidad, la confianza, el amor y vínculos sociales además de afectivos. Una simple pero potente acción que la activa es abrazar. Promover y generar confianza, generar interacciones con otros y activar el sentido de pertenencia son estimuladores de la misma. Por eso es que los grandes líderes son confiables y generan confianza, se ocupan de motivar y generar lazos afectivos más allá de la tarea y responsabilidades.\n\nLa serotonina, neurotransmisor que interviene en múltiples funciones controla varias de éstas que son vitales como la digestión, el sueño, la temperatura corporal, la libido sexual, el apetito, también el humor, el estado de ánimo, el miedo y la ansiedad. Es un Gel protector del organismo que lo aleja de la depresión, tanto así que muchos de los antidepresivos inhiben su recaptación para garantizar niveles básicos necesarios. Incrementa el bienestar, la relajación y el positivismo. La activamos con pensamientos positivos, al recodar o imaginar experiencias felices, hacer relajación, ejercicio físico, tomar sol, entre otras cosas.\n\nHablar de estás sustancias químicas no es todo al hablar de felicidad y funciones cerebrales. Pero aún siendo una gran simplificación de algo extremadamente maravilloso y complejo, con la breve información expuesta, podemos afirmar que es posible manipular a nuestra voluntad, la producción de esos neurotransmisores responsables de nuestro bienestar y felicidad. Uno y otro neurotransmisor se condiciona entre sí y entre otras funciones, órganos y especializaciones de nuestro cuerpo. Quizá estés pensando que la genética tiene que ver y es cierto, si bien no es determinante en ningún sentido. Por sobre todas las cosas, eso que hacemos si lo es. Algunas de esas actividades que son indiscutibles activadores de bienestar:\n\nPensamientos positivos Alimentación sana Ejercicio físico Descansar\n\nDisfrutar del sol\nContacto con la naturaleza\nHacer eso que te divierte y te hace sentir bien, ya sea leer, cantar, bailar, desarrollar proyectos, lo que sea Tener vínculos afectivos sólidos\nDecir y decirte cosas positivas\nTener sexo afectivo\nPertenecer a grupos sociales\nAyudar a otros\nTrabajar en equipo\nTener objetivos y metas\nSorprendernos y dejar que nos sorprendan\nSonreír\nAbrazar\n\nUna vez más te invito a enfocarte en estas acciones. Al menos durante una semana, empezando por establecer tu punto de partida, para inmediatamente después decidir qué de esto vas a hacer y cómo vas a medir tus avances. Al Gn de la semana, evalúalo, seguro tendrás cambios muy positivos con un pequeño esfuerzo. Espero me comentes cómo te fue, mi mail: kpittini@hcc.com.uy. ¡Quedo atenta!\n\n

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Tips para mantener el estrés a raya

{“main-title”:{“component”:”hc_title”,”id”:”main-title”,”subtitle”:”Es estrés crónico genera cambios biológicos que no solo pueden ser evitados sino detenidos para que no nos afecten ni personal ni profesionalmente.”,”title_content”:{“component”:”hc_title_image”,”id”:”title-image”,”image”:”https://hcc.com.uy/wp-content/uploads/2018/04/1804-1024×682.jpg|1333|2000|999956259″,”full_screen”:false,”full_screen_height”:””,”parallax”:true,”bleed”:””,”ken_burn”:””,”overlay”:”transparent-dark”,”breadcrumbs”:false,”white”:true},”title”:”Tips para mantener el estrés a raya”},”section_5ZtkF”:{“component”:”hc_section”,”id”:”section_5ZtkF”,”section_width”:””,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”vertical_row”:””,”box_middle”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”section_content”:[{“component”:”hc_column”,”id”:”column_vtfQF”,”column_width”:”col-md-12″,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”main_content”:[{“component”:”hc_wp_editor”,”id”:”Xhugf”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”editor_content”:”La tensión se respiraba en el aire. Desde que iniciaba el día la atención estaba puesta en su humor. ¿Se podría hablar con ella o era mejor evadirla? Esa pregunta de cada día en su área lejos de activar la innovación y la creatividad -quizá su metier más importante- era algo así como una fogata de neuronas. Algo sucedía y se desparramaba al resto de la organización. Imagino que esto no te asombra ya que de alguna manera conoces de estas situaciones a nivel personal o profesional, tanto por haberlas vivido en carne propia o por conocer situaciones en tu entorno.\n\n¿Cuál era la causa de este desatino? Nada más y nada menos que estrés. Y que en el paso del tiempo no solo estaba cronificado en una persona. Lo cierto es que nuestro organismo está preparado para recibir órdenes desde nuestro cerebro para huir ante el peligro. Esto no es nuevo, lo sabemos desde siempre, de hecho lo sentimos y nos sucede. Es eso que te pasa en tu cuerpo cuando en el silencio de la noche escuchas un ruido. Te asustas y tu corazón late más rápido al elevarse tu ritmo cardíaco, tu respiración se altera así como tus niveles de glucosa en sangre. También se eleva tu circulación y presión arterial. Se inhibe la producción de insulina y la segregación de otros neurotransmisores tan vitales como la serotonina y dopamina. Las arterias se estrechan entre otras, afectando el sistema inmunitario. El cortisol está para ayudarnos a protegernos ante el peligro -para lo cual desencadena muchas acciones biológicas que impactan en todo el organismo-, pero debe ser mantenido a raya.\n

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\n\nEl cortisol, también llamada hormona del estrés por la comunidad científica, es segregada desde el sistema límbico, la glándula pituitaria y la glándula suprarrenal. Se ocupa de ordenarle a nuestro cuerpo ciertas reacciones físicas para que pueda efectivizar la huida. Para eso se produce un impacto instantáneo en el gasto de energía, que permite accionar. Su exceso sostenido en el tiempo tiene consecuencias en el corazón, en el cerebro, en el sistema vascular, en el humor, en el sueño, en las interrelaciones, en la memoria y el aprendizaje… El estrés que vive el organismo es un desencadenante de muchos problemas de salud.\n\nEl estrés afecta la metabolización de la grasa por eso se vincula con exceso de peso corporal y obesidad, con adicción a la comida chatarra, con presión arterial elevada, diabetes, inflamación en general. La que se vincula además con la posibilidad de desarrollar trastornos degenerativos.\n\nEl estrés nos expone a la posibilidad de sufrir depresión y en todos los casos a reacciones impulsivas.\n\n¿Sabes por qué? Los circuitos del cerebro expuestos al estrés fortalecen la amígdala -vinculada a nuestro cerebro emocional – y afectan la regulación de la corteza prefrontal – la parte más evolucionada del cerebro – . La amígdala al mando genera respuestas emocionales que explican las conductas impulsivas e irracionales que nos llevan a tomar malas decisiones.\n\nEl estrés crónico genera cambios estructurales cerebrales que entre otras muchas cosas, fortalece la amígdala y debilita la corteza prefrontal dejándola a su merced.\n\nPor su parte la amígdala al mando nos hace caer en hábitos y rutinas compensatorias que lejos de ayudarnos, profundizan el problema.\n\nReconocer los síntomas del estrés en forma temprana, puede ser una buena alerta para evitarlo.\n\nComo tantas veces comentamos, las emociones se sienten en el cuerpo y estando atento a las señales podremos entender qué nos está pasando. Por lo pronto, escuchar determinados síntomas y signos que nos alertan del estrés y así no entrar en la cronicidad.\n\n¿Qué podemos hacer para controlar el cortisol? Acá van algunos tips:\n\n- Dormir al menos siete horas diarias y tener una rutina de cuidado antes de ir a dormir – Acostarte y levantarte sin mirar pantallas\n- Consumir poca cafeína y solo hacerlo hasta primeras horas de la tarde\n- Practicar ejercicio regularmente\n\n- Que tu alimentación sea sana -realmente saludable-\n- Desarrollar cada vez más la empatía y hacerlo a consciencia\n- Tener momentos diarios de silencio para estar contigo; con unos minutos alcanza.\n- Escuchar música armoniosa\n- Tener contacto diario con la naturaleza al menos unos minutos.\n- Practicar meditación, léase: rezar, respirar atentos, relajarse o lo que sea que se haga sentido y vaya contigo. – Pensar en positivo.\n\n¿Te parece mucho para hacer? En realidad es de lo más sencillo y cuidado para vos. Junto con alejarte del estrés te acercas cada vez más a una mejor salud, calidad de vida y longevidad. ¿Cómo? Cada uno de estos tips estarán generando nuevas conexiones neuronales y redes que no solo te harán más inteligente sino te darán muchos más beneficios. ¡Ni que hablar si estableces rutinas que se convierten en hábitos!\n

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\n\nComo todo en la vida, generar cambios implica voluntad, te invito a que pruebes y constates día a día como aumentas tu bienestar.\n\nY en un abrir y cerrar de ojos te darás cuenta que esto es más fácil que muchas de las cosas que venís haciendo hasta ahora. Me encantaría que me cuentes cómo te va después de unos días. Mi mail kpittini@hcc.com.uy.\n\n

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¿Por qué dicen que el Coaching es un antes y un después?

{“main-title”:{“component”:”hc_title”,”id”:”main-title”,”subtitle”:”Tanto si sos fan de los procesos de desarrollo como si no, o si sos de los muy crédulos o extremos críticos, el coaching se impone como una experiencia transcendente.”,”title_content”:{“component”:”hc_title_image”,”id”:”title-image”,”image”:”https://hcc.com.uy/wp-content/uploads/2018/04/1804-1024×682.jpg|1333|2000|999956259″,”full_screen”:false,”full_screen_height”:””,”parallax”:true,”bleed”:””,”ken_burn”:””,”overlay”:”transparent-dark”,”breadcrumbs”:false,”white”:true},”title”:”¿Por qué dicen que el Coaching es un antes y un después?”},”section_5ZtkF”:{“component”:”hc_section”,”id”:”section_5ZtkF”,”section_width”:””,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”vertical_row”:””,”box_middle”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”section_content”:[{“component”:”hc_column”,”id”:”column_vtfQF”,”column_width”:”col-md-12″,”animation”:””,”animation_time”:””,”timeline_animation”:””,”timeline_delay”:””,”timeline_order”:””,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”main_content”:[{“component”:”hc_wp_editor”,”id”:”Xhugf”,”css_classes”:””,”custom_css_classes”:””,”custom_css_styles”:””,”editor_content”:”Cada persona que inicia un proceso de coaching parece tocado por una varita mágica. Sea de índole ejecutiva, de vida, de negocios, de liderazgo… cualquiera sea, siempre que sea un proceso profesional. Soy una fiel prueba, ¡me sucedió! Fue desde aquellos años cuando me formé en la disciplina como en cada sesión de coaching. Pero esto no es un privilegio solo mío. Lo comparto con cada persona que recibo como coachee, con cada coach que superviso en sus procesos con otros y cada vez que soy coachee al recibir una sesión de coaching.\n\nUna de los grandes impactos es que mientras apoyas a otros en sus procesos, creces.\n\n¿Cómo sucede? Si bien el coaching se trabaja desde objetivos con una metodología establecida, por sobre todo, se sustenta en valores. ¿Qué valores? Tus propios valores. Esos que tocan tu fibra íntima como persona que sos.\n

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\n\nDa igual si llegas al Coaching para ser coach, para ser un líder con todas las letras, para transformar tu vida, cambiar tu negocio, mejorar habilidades interpersonales o desarrollar alguna competencia. Diversos pueden ser los motivos para iniciar un proceso, lo cierto es que en todos los casos, al activar nuestros valores y vivirlos, tomamos acciones y decisiones de la índole que sea -personales, corporativas, familiares. Lo que de todas maneras, mejorará nuestro aquí y ahora, posicionará nuestro pasado como un gran recurso y nos permitirá construir el futuro en forma más autónoma, comprometida y responsable.\n\nLlegué al coaching casi sin querer. Una amiga me dijo: “esto es lo tuyo”. En esos años, estaba terminando un postgrado y pensaba que me tomaría un año sabático de estudios. Quizá por su convicción, quizá por mi intuición o por ambas cosas a la vez, me encontré con un libro en mis manos. Hasta hoy ese libro me acompaña y cada vez que lo leo encuentro nuevas cosas. Amigable y simple de leer y quizá de los más potentes que he leído por lo que implicó en mi vida. Se trata de “Coaching con Pnl” de Joseph O’Connor y Andrea Lages. ¡Me fascinó! Además fue el motor para tener la vida que hoy tengo, lo cual agradezco cada día.\n\nLuego de la lectura del libro, hice una formación que estuvo muy buena a nivel de desarrollo personal y la certeza que eso que no encontré lo iba a conseguir.\n\nSe trataba de herramientas que necesitaba para potenciar nuestro equipo y para llevar a nuestros clientes.\n\nAsí es que me puse a buscar en el mundo. Fue una búsqueda, por cierto, difícil. Había tantas propuestas distintas que me confundía cada vez más.\n\nEra demasiado para que con mi poco conocimiento de aquel momento, me fuera fácil elegir. La pregunta que me hacía una y otra vez era: ¿cuál es la indicada? Tenía claro que mi búsqueda se orientaba a un modelo que tuviera credenciales, estuviera validado, fuera pragmático y con alto sentido ético.\n\nCreí encontrarlo y ¡vaya si así fue!\n\nCon el correr del tiempo logramos la representación de esta metodología que ya nos daba sus frutos y así desembarcamos en Uruguay.\n\nRecuerdo que una de mis hijas era muy chiquita aún y yo trabajaba muchas horas en la noche para poder estar una buena parte del día con ella.\n\nTrabajaba mucho, me cuidaba poco.\n\nEl coaching llegó a traerme herramientas para transformar mi vida en algo mucho mejor aún.\n\nCon el coaching aprendí que los valores son para vivirlos, que la transformación depende de mi, que no solo no existe el cielo como límite sino que hay más todavía… Que somos seres talentosos si somos congruentes y que la felicidad está en el día a día.\n\nCada persona que llega a una formación, la inicia con intereses y objetivos. Sea que lo hace por su propia cuenta o que la empresa o institución a la que pertenece lo invitó. Lo cierto es que algo en común existe entre quienes deciden entrenarse en coaching. Están los que llegan confiados y los que no. Esos que se zambullen desde el principio como los que cuestionan todo y hasta miran recelosos. Sea como sea, los unos y los otros cambian.\n\nComienzan a sentarse diferente, a participar más, a comprometerse, probar, desafiar y confirmar.\n\nSe potencia el brillo en sus ojos y más temprano que tarde, llega el famoso “click” que todos hacemos. Que es fruto de los aprendizajes y la propia transformación que produce el Coaching. Ese es el famoso antes y después.\n\nTe invito a que compartas en comentarios o me escribas a mi mail kpittini@hcc.com.uy sobre tu antes y después.\n\n

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Un año de transformación

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\n\nEn el diseño de la última portada de cada año, The Economist anticipa posibles sucesos del año entrante. Así lo hizo el pasado noviembre 2020, adelantándose un mes a su publicación habitual. Cada una de estas portadas contiene un análisis de expertos para pincelar lo que acontecerá. Uno de los muchos e importantes aspectos a los que refieren para el 2021 es que el mundo lo verá como un nuevo inicio.\n\nUn renacimiento donde las personas se replantearán sus metas personales, de trabajo, de salud, de dinero y espirituales. Vienen grandes oportunidades para satisfacer todos esos requerimientos y cambios de pensamiento. Un nuevo inicio con valores más reales. Muchos comportamientos se transforman y nunca regresarán. Acumular, consumir y vivir por lo material pasa al lado negativo de la conversación.\n\nDesde hace tiempo hablamos de las bondades de establecer nuestras metas y detallarlas para las diversas áreas de nuestra vida. Áreas que componen ese todo que somos cada uno de nosotros donde una parte impacta en la otra como si fueran partes de una misma rueda. Que rodará en tanto y cuanto haya un cierto equilibrio.\n\nMuchos entendimos la pandemia como una oportunidad de aprender, entre otras tantas cosas.\n\nY en este proceso de aprendizaje revalorizamos la vida como tal y la forma en que la vivimos. Nuestra área espiritual tomó más y más relevancia. El 2020 trajo una crisis y, como es habitual en la vida, cuando estas aparecen aceleran e impulsan. El rumbo, la velocidad y el destino lo marca el conductor.\n\n

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\n\nQuizá estás pensando que hacer la plancha, negar o resistir es parte del abanico de opciones y es muy cierto. Ante estas alternativas aparece el enojo, la protesta, las culpas en el otro, etcétera. Sea como sea, es indiscutible que cada crisis es un desafío en sí mismo que trae un llamado a transformar. Las cosas no serán como antes.\n

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\n\nLos desafíos también son retos, como lo son las pérdidas y el dolor, con un denominador común: la oportunidad de transformar.\n\nEl 2020 inició un cambio cultural mundial que involucra las diversas áreas personales, organizacionales, nacionales, regionales y globales. Estos cambios se seguirán profundizando cada vez más, según plantean los expertos y el modelo de vivir cambia. El que teníamos y aún persiste, en diversos aspectos no cuida la calidad de vida. Y mientras aclaramos cada vez más nuestros valores, mantenemos poco o mucho la dicotomía e incongruencias. Están dadas por hacer aún en contra esos valores que definimos como esenciales para nosotros mismos.\n\nEse renacimiento al que se refieren los expertos marcará el 2021 y destacará por vivir valores más reales. ¿Sabías que tus metas son una excusa para vivir tus valores? Algunas preguntas para aclarar en este sentido:\n

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  • ¿Quiénes y qué es lo verdaderamente importante en tu vida?
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  • ¿Cómo cuidás eso que es verdaderamente importante para vos?
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  • ¿Qué es, para vos, ser feliz?
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  • ¿Qué hacés cada día para vivir esa felicidad?
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  • ¿Cómo invertís tu tiempo?El mundo espiritual personal y compartido es cada vez más relevante. Ese mundo espiritual que se basa en el mundo físico y energético y que habita cada uno de nosotros requiere ser cuidado. Como siempre, se trata de empezar por uno mismo, tomando conciencia de lo que ya es certeza, como por ejemplo que somos lo que comemos, que el descanso y el ejercicio físico no son opcionales sino necesarios para asegurar la salud y el rendimiento en todos los aspectos de la vida.\n\nTambién es una certeza que los hábitos de pensamiento y emoción están íntimamente relacionados con la salud así como el corazón al sostenimiento de la vida. Que a partir de pensamientos constructivos y emociones positivas, tenemos la oportunidad de ser felices y sanos. No hay cuerpos sanos con cerebros y corazones inundados de negatividad. Y está en las manos de cada uno de nosotros establecer rutinas y hábitos que nos garanticen una vida con calidad para nosotros y para quienes nos rodean.\n\nTe invito a que tomes un lápiz y un papel para que además de responder a las preguntas, te comprometas con pequeños pasos de acción que te llevarán a vivir más eso que es importante para vos. Es una buena forma de alcanzar la felicidad en tu día a día.
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